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EL ECO: Una enseñanza


Un hijo y su padre estaban caminando en las montañas.
De pronto el hijo se cae, se lastima y grita:
"Ahhhh"
Para su sorpresa,
oye una voz repitiendo en algún lugar de la montaña:
"Ahhhh!"
Con curiosidad, el niño grita:
"¿Quién está ahí?"
Y escucha:
" ¿Quién está ahí?
"Enojado con la respuesta, el niño grita:
"Cobarde"
.Y recibe de respuesta:
"Cobarde".
El niño mira a su padre y le pregunta:
"¿Qué sucede?"
El padre le contesta:
"Presta atención hijo".
Y grita:
"¡Te admiro!"
.Y la voz responde:
"¡Te admiro!"
¡Eres un campeón!
""¡Eres un campeón!
"Y el padre le explica:
"La gente lo llama ECO"
, pero,en realidad, es la VIDA...........
que te devuelve todo lo que haces.
Nuestra vida es simplemente
un reflejo de nuestras acciones.
Si deseas más amor en el mundo,
crea más amor a tu alrededor.
Si deseas felicidad,
da felicidad a los que te rodean.
Si quieres una sonrisa en el alma,
dirige una sonrisa al alma de los que conoces.
Esta relación se aplica a todos los aspectos de la vida.
La vida te dará de regreso...
exactamente aquello que tú le has dado.
Tu vida, no es una coincidencia,
es un reflejo de tí.
Alguien dijo:
"Si no te gusta lo que recibes de vuelta,
revisa bien lo que estás dando!!".


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Un campesino y su hijo - Antiguo concejo chino


Había una vez un campesino chino,
pobre pero sabio, que trabajaba
la tierra duramente con su hijo.
Un día el hijo le dijo:
-¡Padre, qué desgracia!
Se nos ha ido el caballo.
-¿Por qué le llamas desgracia?
-respondió el padre.
Veremos lo que trae el tiempo...
A los pocos días el caballo regresó,
acompañado de otro caballo.
-¡Padre, qué suerte!
- exclamó esta vez el muchacho.
Nuestro caballo ha traído otro caballo.
-Por qué le llamas suerte?
- repuso el padre.
Veamos qué nos trae el tiempo.
En unos cuantos días más,
el muchacho quiso montar el caballo nuevo,
y éste, no acostumbrado al jinete,
se encabritó y lo arrojó al suelo.
El muchacho se quebró una pierna.
-¡Padre, qué desgracia!
- exclamó ahora el muchacho.
¡Me he quebrado la pierna!
Y el padre,
retomando su experiencia y sabiduría,
sentenció: -¿Por qué le llamas desgracia?
Veamos lo que trae el tiempo!
El muchacho no se convencía de la respuesta
sino que gimoteaba en su cama.
Pocos días después pasaron por la aldea los enviados del rey,
buscando jóvenes para llevárselos a la guerra.
Vinieron a la casa del anciano,
pero como vieron al joven
con su pierna entablillada,
lo dejaron y siguieron de largo.
El joven comprendió entonces que nunca
hay que dar ni la desgracia ni la fortuna como absolutas,
sino que siempre hay que darle tiempo al tiempo,
para ver si algo es malo o bueno.
La moraleja de este antiguo consejo chino es que
"la vida da tantas vueltas,
y es tan paradójico su desarrollo,
que lo malo se hace bueno, y lo bueno malo.
Lo mejor es esperar siempre el día de mañana,
pero sobre todo confiar en DIOS,
porque todo sucede con un propósito positivo para nuestras vidas.....



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Para ser fuerte

No veas en los obstáculos una fuente de problemas, descubre en ellos la oportunidad de superarte y enfréntalos con valentía.


Un día, una pequeña abertura apareció en un capullo; un hombre se sentó y observó a la mariposa por varias horas, mientras ella se esforzaba para hacer que su cuerpo pasase a través de aquel pequeño agujero.

En tanto, parecía que ella había dejado de hacer cualquier progreso. Parecía que había hecho todo lo que podía, pero no conseguía agrandarlo. Entonces el hombre decidió ayudar a la mariposa: el tomó una tijera y abrió el capullo. La mariposa pudo salir fácilmente, pero su cuerpo estaba marchito, era pequeño y tenía las alas arrugadas.

El hombre siguió observándola porque esperaba que, en cualquier momento, las alas se abrieran y estirasen para ser capaces de soportar el cuerpo, y que éste se hiciera firme.

¡Nada aconteció! En verdad, la mariposa pasó el resto de su vida arrastrándose con un cuerpo marchito y unas alas encogidas. Ella nunca fue capaz de volar.

Lo que el hombre, en su gentileza y su voluntad de ayudar no comprendía, era que el capullo apretado y el esfuerzo necesario para que la mariposa pasara a través de la pequeña abertura, era la forma en que Dios hacía que el fluido del cuerpo de la mariposa, fuese a sus alas, de tal modo que ella estaría lista para volar,una vez que se hubiese liberado del capullo.

Algunas veces, el esfuerzo es exactamente lo que necesitamos en nuestra vida. Si Dios nos permitiese pasar por nuestras vidas sin encontrar ningún obstáculo, nos dejaría limitados. No lograríamos ser tan fuertes como podríamos haber sido.

Nunca podríamos volar.

Pedí fuerza y Dios me dio dificultades para hacerme fuerte.
Pedí sabiduría y Dios me dio problemas para resolver.
Pedí prosperidad y Dios me dio cerebro y músculos para trabajar.
Pedí valor y Dios me dio obstáculos para superar.
Pedí amor y Dios me dio personas con problemas a las cuales ayudar.
Pedí favores y Dios me dio oportunidades.

Yo no recibí nada de lo que pedí.
Pero he recibido todo lo que necesitaba.


Vive la vida sin miedo, enfrenta todos los obstáculos y demuestra que puedes superarlos.